Mientras más share de impresiones persigues, más caro se pone cada clic. Este simulador encuentra el punto donde tu utilidad es máxima, que casi nunca coincide con el de mejor ROAS.
La trampa: el ROAS es un ratio y la utilidad es un monto. Perseguir el retorno más alto significa quedarse con el tramo barato de la audiencia, que suele ser chico. Un ROAS menor sobre más volumen puede dejar bastante más plata.
Cuánto vendes por pedido y cuánto te queda de eso.
El CPC actual y el share al que lo mides anclan toda la proyección: sin ese par no hay forma de saber cuánto sube al crecer.
Mueve el share y observa cómo cambian el ROAS y la utilidad en direcciones opuestas.
Completa tus números.
| Share | CPC | ROAS | Ventas | Inversión | Contribución |
|---|
El ROAS baja monótonamente al subir el share; la contribución sube, llega a un máximo y cae. Ese desacople es el punto de toda la herramienta.
Optimizar por ROAS parece sensato hasta que ves qué implica: el retorno más alto siempre está en el tramo más barato de tu audiencia, que casi siempre es el más chico. Maximizar el ratio es una forma elegante de quedarse pequeño.
El share de impresiones es el porcentaje de subastas disponibles en las que apareces. Para ganar una proporción mayor tienes que pujar más alto y competir por audiencias menos cualificadas. Cada punto adicional de participación cuesta más que el anterior. Eso se modela con una función de potencia anclada en tu CPC actual y el share al que lo mides:
De ahí sale todo lo demás. Y lo importante: con el CPC variable, el ROAS deja de ser constante.
La contribución es el margen de las ventas menos la inversión publicitaria. No descuenta sueldos, arriendo ni plataformas. Por eso esta herramienta las separa: puedes tener contribución positiva y un negocio que igual pierde plata. Si declaras tus costos fijos, aparece la línea de utilidad real — y ahí se ve si el share óptimo alcanza para sostener la operación.
Asume que tu tasa de conversión se mantiene al ampliar audiencia, cuando en la práctica suele bajar levemente: audiencias más amplias convierten peor. Tampoco considera estacionalidad, límites de stock ni el efecto de marca que abarata el CPC en el largo plazo.
Y hay un límite matemático que conviene tener presente: la función de potencia hace que el CPC tienda a cero cuando el share tiende a cero, lo que en la realidad no ocurre — ninguna plataforma te vende clics a un peso por muy pequeño que sea tu share. Eso significa que el modelo es confiable cerca de tu share de referencia y pierde precisión a medida que te alejas. Si mides tu CPC al 20% y el óptimo te sale al 3%, tómalo como una señal direccional de que estás sobreexpuesto, no como un número al que apuntar. Los resultados dimensionan el orden de magnitud de la decisión, no comprometen una cifra.
Tu share óptimo depende del CPC y de la conversión. Bajar el primero o subir la segunda mueve toda la curva a la derecha: más volumen rentable con el mismo margen. Eso es exactamente lo que hacemos, y cobramos atado a que ocurra.
Agendar diagnóstico gratis1 ÷ margen bruto. Con 40% de margen necesitas 2,50x solo para no perder. Si además quieres dejar utilidad, el objetivo es mayor: el simulador lo ajusta según el porcentaje que declares.