Carga tus campañas en un solo panel y descubre cuáles van sub-gastando o sobre-gastando — y a cuánto ajustar el diario de cada una para cerrar el mes en el número exacto. Pensado para gestionar la cuenta completa, no una campaña.
En simple: el pacing es qué tan bien va tu ritmo de gasto respecto a tu calendario o programación de campañas. Ir muy lento (sub-gasto) puede dejar resultados sin capturar; ir muy rápido (sobre-gasto) te puede dejar sin presupuesto para llegar a fin de mes o al cierre de la campaña.
El pacing (o ritmo de gasto) es la relación entre cuánto llevas gastado y cuánto deberías llevar gastado según el punto del período en que estás. Piénsalo como el control crucero de tu inversión: no basta con tener el presupuesto correcto, tienes que consumirlo a la velocidad correcta para que dure exactamente lo que tiene que durar. Un pacing sano significa que vas camino a gastar el 100% de tu presupuesto justo al cierre, ni antes ni después.
Todo parte de comparar tu gasto real contra un gasto ideal a la fecha, que asume un ritmo parejo a lo largo del período:
Un índice de 1.00 (100%) es pacing perfecto. Bajo 1 vas sub-gastando; sobre 1 vas sobre-gastando. Para saber cómo corregir, la herramienta calcula además cuánto deberías gastar por día en lo que queda:
Ese es el número accionable: si tu diario actual está por debajo, súbelo hacia el recomendado; si está por encima, bájalo. La herramienta también proyecta tu cierre multiplicando tu ritmo diario actual por los días totales, para mostrarte dónde vas a terminar si no cambias nada.
La intuición dice que gastar de menos es "ahorrar". No lo es. Los dos extremos te quitan resultados, solo que de forma distinta.
La regla de oro: ajusta gradual, no de golpe. Subir o bajar el presupuesto diario más de un 20% de una vez suele reiniciar el aprendizaje y disparar el costo por resultado. Usa el diario recomendado como destino y muévete hacia él en incrementos. Y antes de tocar el número, pregúntate por qué se desvió: un sub-gasto puede ser una puja demasiado baja o una audiencia chica; un sobre-gasto, una subasta que se encareció o un evento estacional. El pacing te dice que algo pasa — no siempre qué. Ahí es donde mirar la cuenta completa, y no una campaña aislada, marca la diferencia.
Gestionar el pacing de una cuenta con varios canales es un trabajo diario. Si prefieres que lo operemos por ti — con revenue share y no por hora — hablemos.
Agendar diagnóstico gratis